Castroviejo, en la élite de las cronos: “La regularidad me da mucha confianza”

Jonathan Castroviejo (1987, Movistar Team) se ha situado en la élite de las contrarreloj. Sus últimos resultados le avalan y su trayectoria es intachable. Sin duda, se ha ganado a pulso el respeto y esa posición entre los mejores del mundo. Su última guinda fue en la Volta ao Algarve, por delante de un todo Tony Martin, y ahora mira ya a la Tirreno-Adriático, su próxima escala.

Su título de campeón de Europa y su bronce en el último Mundial fueron la justa recompensa a su dedicación, más aún tras sus cuartos puestos en los Juegos de Río 2016 y en el Mundial de Richmond 2015, a 4” y 3”, respectivamente, del podio.

Con su triunfo en Algarve, Castroviejo confirmó la excelente línea de 2016 y batió al cuatro veces campeón del mundo Tony Martin: “La transición de un año a otro es difícil porque siempre hay cambios. He podido tener un buen invierno y he mantenido el nivel que alcancé al final del año pasado. Era una crono con hasta nueve campeones nacionales y siempre es importante ganar al campeón del mundo”.

El hecho es que no se baja del podio desde junio del año pasado, con la excepción del cuarto puesto en los Juegos 2016, a 4” de Froome, campeón de Europa y bronce en el Mundial: “Si hay algo importante en el ciclismo es la regularidad, no estar un día y no aparecer en muchos meses. Eso me da mucha confianza, entre los cuatro primeros en todas las cronos, es un dato importante para mí.

No es fácil. No hay tantas cronos al cabo del año, media docena, por lo que conseguir buenos resultados es complicado. Poco a poco he conseguido victorias, podios y muchos puestos. Siempre estoy ahí y esperemos seguir así”.

Desde luego, se ha ganado el respeto de sus rivales y un estatus, como reconoció el propio Martin tras su derrota en Portugal: “Es algo que hay que ganarse día a día, crono a crono. Sí que se agradece que le reconozcan a uno el trabajo y estar en la élite. Es complicado, pero es donde estamos y donde queremos estar en el futuro”.

El círculo de Algarve

Las vueltas de una semana, luchar por la general, están en su agenda. Por eso, la espina para el vasco fue no poder pelear por el podio de Algarve, cuando era tercero, por una inoportuna avería en el momento menos oportuno antes de la decisiva ascensión a Malhao: “Fue una lástima. Los datos indican que fue prácticamente más rápido que los de cabeza, pero por la avería a pie del puerto se fue el podio. Otra vez será. Está claro que Malhao no es mi subida, no es mi lugar…”

Se refiere a la grave caída que sufrió el año anterior, cuando chocó contra un espectador cuando bajaba de Malhao hacia el autobús. Un corsé primero y un collarín después le acompañaron durante meses para corregir algunas vértebras: “Era un poco cerrar el círculo… aunque no se ha cerrado del todo. Es una carrera que siempre me ha gustado. Cuando tienes un accidente tienes más respeto, aunque tampoco pensé demasiado en ello”.

Tirreno-Adriático y Volta a Catalunya

Pasada, casi, esa página, ya piensa en sus próximos retos, para empezar la Tirreno-Adriático que comienza el próximo miércoles: “El primer objetivo es la crono por equipos, estar cerca de ganarla, y la general con Nairo (Quintana), intentar repetir su victoria de 2015 y dar un buen nivel en la montaña, y disputar la última crono”.

Su siguiente estación será la Volta a Catalunya, igualmente con la intención de “dar un buen nivel al lado de Alejandro”, de nuevo con una contrarreloj por equipos. Valencia, Tirreno, Volta… antes no hacíamos ninguna hasta bien entrada la temporada. Nunca ha habido tantas, es un dato importante. Después, haré Sarthe y probablemente Romandía. País Vasco me gusta, pero no se me da del todo bien, no tengo feeling”.

Precisamente en Romandía, en 2011, “empezó todo el tema de las cronos”, cuando ganó el prólogo con el mismo tiempo que Taylor Phinney. Seis años han pasado, ha cambiado de maillot, del naranja del Euskaltel-Euskadi al azul del Movistar Team, y ya lleva muchas batallas: “Han pasado muchos años. Antes, se me atragantaban las cronos duras y ahora me van mejor. Quizá entonces era más explosivo y empezaba fuerte; ahora soy más diésel y hago mejor las segundas partes”.

Y desde marzo, lejos, echa una mirada al Campeonato del mundo de Bergen, en Noruega. Cuarto en Richmond 2015, a 3” del podio; y bronce en Catar 2016, su aspiración será máxima: “El recorrido sí lo conozco, pero es difícil pensar ahora a tanto largo plazo, tenemos más objetivos antes, hay que ver cómo llego… Si lo ha hago en forma, es un circuito que me puede ir bien, por qué no intentar pelear por el podio por lo menos, por qué no por la victoria. Ahora depende de muchas cosas, está toda la temporada por delante, la motivación, lesiones…”.

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