David Gil

David Gil

El Team Movistar, Mikel Landa y Nairo Quintana tomaron rumbos por separados y poco de terminar el Tour de Francia , todos pueden estar complacidos de que se tomaron las decisiones correctas.

El conjunto telefonico estuvo en el ojo del huracán, renovó sus filas y logrando repetir el título de la clasificación por equipos - un objetivo para ellos - y además el subcampeonato de jóvenes con Enric Mas y además el top diez de la general, junto con Alejandro Valverde.

Mikel Landa corrió con libertad y su equipo fue uno de los mas que propuso - sino el único - desbancar al un Jumbo- Visma todo poderoso. Landa lo intentó de todas las formas en la última semana y no tiene nada que reprocharse, mientras que Nairo afectado por las caídas no pudo estar con los mejores en los momentos claves, pero quedó claro también que estando completamente sano, volvía a ser ese ciclista de alegre pedaleo en las subidas que lo llevaron a ser dos veces podio del Tour y además ser campeón de la Vuelta a España y el Giro de Italia.

Algunos podrán no estar de acuerdo, no son pocos los que consideran que un equipo de tanta tradición como el Movistar debería renunciar a la lucha de la clasificación general, al no tener hombres para ello, que un Valverde, debería buscar etapas o alguna clasificación como la montaña, imitar a equipos como el Sunweb que se lleva a casa tres etapas y la imagen de equipo combativo. No obstante ellos plantearon la carrera como lo han hecho antes, con un nomina con menos nombres de peso y cuando todos los daban por muertos en el Dauphiné, de nuevo colocaron su nombres en el top ten, lo que a mi juicio, tiene su mérito.

Diran que Landa, no ganó y aquel descuido en el corte que lo alejo como a Pogacar lo estan penalizando de un podio bastante probable, aún asi fue un líder para su equipo, quizás Nairo fue el que estuvo más alejado de lo que él mismo y sus fanaticos esperaban, nada que recriminar venía haciendo una gran carrera, lo demás forma parte del ciclismo.

Todos pueden irse contentos a casa.

El incremento de uso de Vehículos de Movilidad Personal (VMP) ha impactado en los datos de siniestralidad de las ciudades, donde cada día se contabilizan más accidentes que involucran ciclistas y usuarios de patinetes eléctricos. La start up barcelonesa quiere promover y mejorar la movilidad segura y sostenible de estos usuarios con un innovador sistema de luces para casco.

Ticc* es un dispositivo de luces intermitentes que se adapta a cualquier tipo de casco. Su innovador sistema de sensores de movimiento permite que el usuario pueda indicar al resto de usuarios de la vía pública la dirección que tomará con un ligero movimiento de cabeza hacia izquierda o derecha, sin retirar las manos del manillar. Para aumentar la seguridad, el aparato dispone de un sistema de altavoces conectados a la luz que informa al usuario cuando el intermitente se ha activado.

Ahora más que nunca, donde la pandemia exige precaución para evitar contagios, los usuarios de este tipo de vehículos clave para descongestionar el transporte público aumentará y con ellos, la probabilidad de sufrir accidentes. Guillem Crosas, cofundador del proyecto, explica: "Si tal y como se prevé, la bicicleta y el patinete se convierten en uno de los ejes centrales de la movilidad de las ciudades del futuro, queremos ser un actor clave para asegurarnos que este incremento de usuarios en la vía pública se haga de la manera más segura para todo el mundo".

Nuevos métodos de transporte seguros ante la Covid-19

La importancia de la bicicleta o el patinete eléctrico como uno de los actores principales para descongestionar el transporte público y como método de contención de la pandemia parece un acuerdo unánime. El miedo que el incremento de usuarios vaya acompañado del incremento de la siniestralidad impulsa iniciativas que ayudan a aumentar la seguridad de estos tipos de transporte, como el dispositivo de luces intermitentes para casco Ticc*.

Hacia un futuro sostenible

La start up Ticc* está comprometida con la movilidad urbana sostenible, por este motivo la carcasa del dispositivo está elaborada con plástico reciclado y material biodegradable. Un pequeño paso hacia la reducción de plásticos del planeta.

Una idea nacida en Barcelona

Ticc* nace de la voluntad de un grupo de cuatro jóvenes barceloneses que quieren impulsar el cambio hacia una movilidad sostenible y segura en las ciudades. Un grupo de amigos de ámbito académico y profesional diverso que ha trabajado conjuntamente para crear una nueva manera de moverse con VMP, de manera más segura, más sostenible y de diseño. Guillem Crosas, Jordi Planas, Sergi Páez y Bàrbara Montoto son los cuatro emprendedores que han creado el primer intermitente por casco para una movilidad urbana sostenible y segura.

Lanzamiento Kickstarter

Actualmente, Ticc* trabaja con prototipos en su estudio del barrio del Borne de Barcelona. La empresa lanzará este verano una campaña de la plataforma de crowdfunding kickstarter para buscar inversores para poder empezar la producción de los intermitentes: los usuarios que colaboren en este proyecto serán los primeros usuarios del mundo en integrar intermitentes a su casco de bici o patinete y podrán comprar el dispositivo Ticc* a un precio más reducido que el precio de lanzamiento al mercado.

El Burgos-BH quiere contar con el mejor corredor de ciclocross de España, que la pasada temporada logró el hito de entrar en el top-10 mundial de la modalidad.

Felipe Orts, el gran protagonista español de la temporada de ciclocross, podría tener su oportunidad en el ciclismo de carretera profesional ya que el Burgos-BH está interesado en contar con él la próxima temporada. El ciclista de Villajoyosa, a sus 25 años recién cumplidos, podría seguir así el camino de las máximas estrellas de la modalidad como Van der Poel o Van Aert. Nombres entre los que empieza a codearse en su especialidad. Sus ocho victorias internacionales (sólo por detrás de las 24 de Van der Poel y las 9 de Curtis White), su campeonato de España y el histórico décimo puesto con el que figura en el ranking mundial de la modalidad le confirmaron como uno de los nombres a tener en cuenta.

Orts, que aclara a AS que "aún no hay nada firmado" (la situación que vive el ciclismo con la pandemia ha congelado todo), ahora esta campaña milita en el equipo Teika de ciclocross como una de las cabezas visibles de este proyecto que tiene su vertiente en carretera en el Gsport amateur, con el que logró cuatro triunfos en ruta la pasada temporada. De momento, su idea es seguir con el ciclocross como principal objetivo y que la carretera formase parte de su preparación... sin descartar el poder brillar. "Por ahora estoy centrado en ciclocross, aunque por mis características me pueden venir bien las clásicas, como las del norte de Francia, y por qué no lograr algún buen resultado". La intención es firmar un acuerdo por dos años que le garantizara cierta estabilidad.

El Burgos-BH, que cuenta con el patrocinio de la marca española de bicicletas que también esponsoriza a Orts, es el destino ideal. El equipo burgalés, además, se aseguraría contar con repercusión durante la temporada invernal de ciclocross con un talento joven (25 años) que llegó a ser subcampeón mundial sub-23 y, desde entonces, su progresión ha sido continua. Para la próxima campaña se ha puesto como objetivo rendir en las pruebas belgas.

"No sé si Van der Poel debería hacer la general del Tour"
Orts, que se mantiene durante el confinamiento haciendo rodillo y "pasando el trago", también está al tanto de las noticias sobre su deporte y este sábado reflexionaba para AS sobre las declaraciones de Eddy Merckx en la que destacaba la posibilidad de que Van der Poel tuviera capacidad de pelear por la general del Tour (para este 2020 su participación dependería de una invitación extra): "Por condiciones, quizá pueda. Pero no sé si sería práctico para él porque tendría que fiar toda la temporada a preparar el Tour, mientras que de otra manera puede seguir acumulando victorias en ciclocross, clásicas y por qué no ganar etapas en las grandes. Pero para hacer la general hay que fiar toda la temporada a eso".

El velocista francés Bryan Coquard será la punta de lanza que presente el B&B Hotels-Vital Concept en la salida de la 33ª edición de la Clásica de Almería, que se disputará el próximo día 16 de febrero y en cuya línea de meta, ubicada en su tradicional emplazamiento de Roquetas de Mar, Coquard será, sin duda, uno de los hombres a tener en cuenta para la disputa del previsible sprint final.

Será la tercera presencia del sprinter galo en la prueba almeriense. En 2016, vistiendo entonces los colores del Direct Energie, Coquard se metió de lleno en la batalla por el triunfo, pero se quedó a las puertas del podio al verse superado en la recta final por el australiano Leigh Howard, vencedor de aquella edición, y Alexey Tsatevich y Aleksejs Saramotins.

Con 44 victorias en su palmarés profesional, entre las que destacan, Coquard regresa a tierras almerienses después de dos años de ausencia habiendo llegado, a sus 27 años, a su plena madurez como velocista, como demuestran los ocho triunfos conseguidos en la temporada 2019, lo que la convierte en su segunda mejor campaña después de, precisamente, aquella de 2016 en la que llegó a la Clásica de Almería habiéndose llevado ya las dos primeras etapas y la clasificación por puntos de la Estrella de Bessèges (2.1).

Junto a su jefe de filas, B&B Hotels-Vital Concept viajará a Roquetas de Mar con un siete en el que brillan los hombres con más punta de velocidad del equipo. Así, el belga Jens Debusschere, que este año se estrena en el conjunto galo tras haber defendido nueve temporadas los intereses del Lotto-Soudal y un año los del desaparecido Katusha-Alpecin, será otro hombre muy a tener en cuenta de cara a ese sprint masivo con el que, tradicionalmente, se decide el nombre del vencedor de la clásica almeriense.

Con 15 triunfos en su haber, Debusschere no sólo es un buen sprinter, sino que ha demostrado, en más de una ocasión, su saber hacer en pruebas de un día, algo que le ha ayudado a conquistar, entre otras, pruebas como la Putte-Kapelen (en dos ocasiones), el GP de Valonia, el Campeonato de Flandes o la prestigiosa A Través de Flandes.

Jonas Van Genechten, ganador de la séptima etapa en la Vuelta a España de 2019, podría ser considerado como el primer gran refuerzo de lujo para el dúo de hombres más rápidos del equipo francés. El belga encabeza un tren completado por hombres de la talla de Johan Le Bon, Kris Boeckmans, Kévin Reza y Sebastian Schönberger, un hombre cuyas cualidades le hacen ideal para que el B&B Hotels-Vital Concept pueda controlar la carrera en la siempre complicada y ondulada primera parte de la misma.

Por su parte, Boeckmans, Campeón de Europa Sub-23 en 2009 y ganador en el pasado de pruebas del calibre de la Nokere Koerse (2015), Le Samyn (2015) o Schaal Sels (2009) podría ser, además, una buena baza si, como sucedió en 2019, la batalla se desata lejos de la línea de meta y deben entrar en juego hombres que, aunque con punta de velocidad, destaquen por su capacidad de resistencia como buenos clasicómanos.

B&B Hotels-Vital Concept para la Clásica de Almería 2020
Bryan Coquard (FRA)
Kris Boeckmans (BEL)
Jens Debusschere (BEL)
Johan Le Bon (FRA)
Kévin Reza (FRA)
Sebastian Schönberger (AUT)
Jonas Van Geneghten (BEL)

Vencedor de la XXXII Clásica de Almería, el alemán Pascal Ackermann volverá a tierras andaluzas al frente del Bora-hansgrohe con la intención de repetir el magnífico resultado conseguido el pasado año y que supuso el primero de sus 13 triunfos de 2019, que le colocaron como el segundo corredor (empatado con su compañero Sam Bennett y el ganador de la Vuelta a España, Primoz Roglič) más laureado del año sólo por detrás de Dylan Groenewegen, que sumó un total de 15 victorias.
El alemán, recuerda ahora que “la Clásica de Almería fue una de mis primeras carreras del año y fue genial poder comenzar así de bien la temporada. Las sensaciones fueron muy buenas y tengo un gran recuerdo de la carrera”.

Tras un día muy intenso en el que la batalla se desató desde los primeros kilómetros, convirtiendo la Clásica de Almería en una auténtica carrera de eliminación, Ackermann explica que “el sprint fue muy largo y competido, pero finalmente tuve las piernas para hacerme con el triunfo”.

Respecto a esa primera victoria obtenida en Roquetas de Mar, el corredor de Bora-hansgrohe considera que “siempre es bueno empezar el año con una victoria temprana. Durante el invierno, todo el mundo trabaja muy duro, pero no es hasta que llegas a las primeras carreras cuando puedes comprobar dónde estás en comparación con el resto de rivales. El primer triunfo siempre es un alivio. La presión se alivia y ya puedes ir paso a paso desde ahí”.

Por ello, su objetivo para la edición de 2020 de la Clásica de Almería no puede ser otro que repetir ese magnífico resultado del año pasado. “Por supuesto, vuelvo a la Clásica de Almería con la intención y el objetivo de repetir mi victoria de 2019”.

“Este año haré Giro y Vuelta”

La Clásica de Almería será, como ya sucedió en 2019, una de las primeras citas de gran nivel para el sprinter alemán, que ha confirmado que, tras conseguir en 2019 sus primeros triunfos en grandes vueltas (sumó dos etapas en el Giro de Italia), este año dará un nuevo paso en su desarrollo como ciclista.
“Este año volveré a estar en el Giro de Italia y debutaré en la Vuelta a España”, explica Pascal Ackermann. Para el velocista de Bora-hansgrohe “el objetivo es conseguir, al menos, una victoria en cada una de esas carreras”.

Tras obtener 13 triunfos el pasado curso, Ackermann es optimista de cara al futuro. Con 25 años (cumplirá 26 el día 17 de enero) asegura que “puedo sentir como me voy haciendo más y más fuerte cada temporada. Especialmente, en las carreras más duras o en las subidas sigo mejorando y progresando. Creo que esa es la clave: cuánto más fuerte estás, más veces te puedes meter en un sprint final y, por lo tanto, en la pelea por la victoria”.

“París-Niza será mi primer gran objetivo”

Tras la salida de Sam Bennett del equipo, el otro corredor de Bora-hansgrohe que alcanzó 13 triunfos (entre los dos sumaron más del 50% de las 47 victorias alcanzadas como grupo en 2019), Ackermann no se siente más presionado a la hora de conseguir buenos resultados.

“Yo sólo me fijo en mi mismo y mi objetivo no es otro que seguir mejorando como ciclista. No sólo el número de victorias es importante. También lo es en qué carreras consigues esos triunfos y cómo progresas como ciclista”, analiza el alemán.

El ganador de la Clásica de Almería de 2019 sabe que con Peter Sagan en el equipo lo tiene complicado para gozar de plena libertad en las clásicas de primavera, pero no renuncia a ser protagonista allá donde encuentre la oportunidad. “Como sprinter, siempre quieres ganar. Esta primavera quiero mejorar en las clásicas flamencas y debutaré en la Milán-Sanremo. En cualquier caso, mi objetivo principal en esta primera parte de la temporada será la París-Niza”.

Para tratar de repetir el gran papel realizado el pasado año en la Clásica de Almería, Bora-hansgrohe presentará un siete de garantías en la prueba andaluza. Junto a Ackermann, formarán Jean-Pierre Drucker, Felix Großschartner, Lennard Kämna, Lukas Pöstlberger, Andreas Schillinger y Rüdiger Selig.

Movistar Team comunica este lunes que Sofia Bertizzolo no podrá finalmente formar parte de su plantilla para la próxima temporada.

Anunciada inicialmente en el mes de agosto como una de las cuatro incorporaciones del conjunto femenino de Eusebio Unzué para 2020, la corredora italiana ha visto frustrado su pase al equipo ‘telefónico’ por limitaciones legales derivadas de su vínculo con la Polizia di Stato.

Las normas relativas a los conjuntos UCI femeninos del WorldTour, a cuyas plazas opta Movistar Team para 2020, impiden la coexistencia de dos contratos de trabajo, lo que en la práctica imposibilita que Bertizzolo pueda incorporarse el próximo 1 de enero. Después de explorar todas las opciones posibles y ante la imposibilidad de compaginar ambas situaciones, Movistar Team desea el mejor de los futuros a Sofia.

La plantilla de Movistar Team para 2020 permanece así por el momento con once corredoras: las incorporaciones de Katrine Aalerud, Jelena Eric y Barbara Guarischi y las ya presentes Aude Biannic, Alicia González, Sheyla Gutiérrez, Eider Merino, Lourdes Oyarbide, Paula Patiño, Gloria Rodríguez y Alba Teruel.

El Equipo Lizarte ha reclutado a Mateo González, ciclista soriano que debutó esta campaña en la categoría sub23 corriendo como independiente. Este rodador, curtido en un calendario internacional y versado en pista, se convierte en el octavo fichaje del conjunto navarro de cara a la temporada 2020 tras los juveniles Raúl García Pierna (Kometa - Fundación Contador), Dylan Westley (HMT Hospitals), Pablo Castrillo, Jon Gil, Mikel Retegi y Diego Uriarte (Lizarte - CC Ermitagaña) y el también sub23 de primer año Iván Cobo (Gomur).

A Mateo González (2000, El Royo) el ciclismo le viene en la sangre. "Mi padre trabaja como comisario antidopaje", explica. Ante la ausencia de estructuras de base en Soria, González se acostumbró pronto a "buscarse la vida". Compitió en las categorías inferiores del Club Ciclista Burgalés y, de cara a su etapa juvenil, estuvo en el Club Ciclista Burunda... y en Bélgica. "Viví en un piso con varios ciclistas estadounidenses que mi padre había conocido en el Mundial de Richmond. Gracias a eso he podido correr en Francia, Países Bajos, Suiza... y he aprendido inglés".

Tanto en juveniles como en sub23, Mateo González ha compaginado la carretera con la pista y la serendipia. "Siempre he sido aventurero y un poco inconsciente". El pasado invierno se plantó en el International Track Meeting de Gante en un viaje que incluyó Blablacar, avión, tren y hasta un trayecto por los suburbios de la ciudad belga montado en la bicicleta de pista. Sabiendo esto, no es extraño que, cuando la pasada temporada se quedó sin equipo para debutar como sub23, se sacara el carnet de conducir para poder ir y venir a las carreras del Torneo Euskaldun y el Torneo Lehendakari solo, por sus propios medios. "Decidí demostrar mi valía por mí mismo", explica. "Tengo la suerte de que mi familia me apoya muchísimo. Mi padre me daba todos los fines de semana 50€ para ayudarme con la gasolina".

"Y ahí que se venía, plantándose cada fin de semana en una esquina del País Vasco, demostrando que tenía ganas de correr y que es un ciclista diferente", explica Jon Armendariz, director del Equipo Lizarte. "No me fue mal", dice con modestia Mateo González. "En carreras como la Subida a Urraki pude demostrar que, aun yendo sin equipo, podía pasar las subidas entre los 20 mejores. Aparte, como he hecho mucha pista, tengo cierta punta de velocidad en los sprints reducidos como el Campeonato de Aragón, donde también me presenté e hice 2º. En el llano siento que también me manejo bien porque aprendí mucho en Bélgica". Tras una temporada compitiendo de negro en el calendario vasco, González se ha ganado vestir de 'rosa' en 2020.

El combinado nacional contará con un total de 27 ciclistas de las categorías junior, sub23 y élite. 12 hombres de categorías junior y Sub23, y 15 féminas para disputar las carreras de las categorías junior, sub23 y élite.

La Selección Élite femenina que ha convocado la seleccionadora nacional Gema Pascual estará compuesta por Lourdes Oyarbide, Sheyla Gutiérrez, Alba Teruel, Alicia González, Gloria Rodríguez y Ziortza Isasi. La escuadra nacional competirá el próximo día 10 de agosto desde las 13:00 h. en la prueba en línea, en la que tendrán que hacer frente a 10 vueltas sobre el circuito de 11,5 kilómetros diseñado por la organización hasta completar los 115 kilómetros de carrera.

Antes, participarán en la CRI élite femenina el jueves día 8 (10:45 h.) la murciana Gloria Rodríguez y otra buena rodadora como Lourdes Oyarbide, que afrontarán 22,4 kilómetros cronometrados.

En cuanto a la categoría Sub23, compondrán la escuadra rojigualda las ciclistas Enara López, Sandra Alonso, Eukene Larrarte, Yurani Blanco y Sara Martín. Estas dos últimas, además, tomarán la salida en la CRI del día 8 a las 09:00 horas, teniendo que exprimirse también sobre 22,4 km. La prueba en línea se celebrará el viernes a las 12:00 h. dando 8 vueltas al circuito para realizar un total de 92 kilómetros.

El equipo junior femenino, que disputará la prueba en línea el día 9 a las 09:00 h. sobre 69 km. lo integrarán Idoia Eraso, Evan Anguela, Irati Puigdefábregas y Naia Amondarain. Las ciclistas vascas Irati Puigdefábregas y Naia Amondarain serán las encargadas de competir en la CRI de 22,4 km.

Sub 23 masculino

Ramón González Arrieta, seleccionador nacional Sub23, ha convocado para la cita de Alkmaar un total de seis ciclistas: Xabier Mikel Azparren, Daniel Viejo, Xavi Cañellas, Francisco Galván, Jokin Aranburu y Manuel Peñalver. Los Sub23 tendrán que realizar 12 giros al circuito neerlandés, acumulando así un total de 138 kilómetros. La prueba en línea tendrá lugar el sábado 10 a las 09:00 h.

La CRI la realizará de 22,4 kilómetros del día 8 a las 12:45 horas la realizará el actual campeón de España sub23 de la modalidad, Xabier Mikel Azparren.

Junior masculino

El combinado junior masculino dirigido por Francisco Javier Cerezo viajará hasta tierras holandesas con seis corredores: Raúl García, Javier Serrano, Carlos Rodríguez, Juan Ayuso, Igor Arrieta e Iñaki Díaz. El potente equipo junior nacional disputará la prueba en línea de 115 kilómetros el viernes 9 a las 16:00 h.

La crono junior (22,4 km) la harán Carlos Rodríguez y el debutante y prometedor junior de primer año Juan Ayuso.

El combinado élite masculino no estará en la cita europea: “Nuestra gente está pensando en la Vuelta España, otros ciclistas en Vuelta Portugal, porque es muy interesante para ellos… otros vienen muy cansados del Tour, otros se encuentran ya preparando la Vuelta…”, ha señalado el seleccionador nacional Pascual Momparler. “Consideramos que lo mejor para todos es que los ciclistas cumplan con su calendario y que así también nosotros podamos tener gente más fresca de cara al Mundial”, ha declarado.

Al respecto de la participación en la CRI de un medallista europeo como Jonathan Castroviejo, el seleccionador ha comentado que “se habló con Castroviejo, que terminó el Tour muy cansado, y lo ideal es que descanse y prepare bien también un Mundial contra el crono que le viene muy bien por sus condiciones”, ha finalizado Momparler.

Agotado, superado por la emoción y en el séptimo cielo, así es como Julian Alaphilippe cruzó la línea de meta de la etapa 3 del Tour de Francia de 215 km de longitud, después de descorchar un tremendo ataque en la última escalada clasificada del día y mantener a los cazadores detrás en el balanceo. Terreno que lleva a Épernay, final de etapa por primera vez en 56 años.

La victoria, su undécima de una temporada estelar, que incluye triunfos también en Milano-Sanremo, Flèche Wallonne y Strade Bianche llevó a Alaphilippe a la camiseta amarilla, ya que se convirtió en el primer francés en vestir la prestigiosa prenda del año en que celebra un siglo. cerrando una brecha de cinco años, la más larga en la historia de la carrera sin un jinete en casa en el icónico jersey amarillo.

“Es una sensación increíble. Antes del Tour, soñaba con este escenario, tomar la victoria y el maillot amarillo aquí, así que estaba muy concentrado, aunque sabía que iba a ser difícil. Monté a todo gas y lo di todo, y tomar también el amarillo junto con esta victoria es definitivamente uno de los mejores momentos de mi carrera ", dijo Julian encantado después de ser felicitado por Deceuninck - Compañeros de equipo y personal de Quick-Step.

La etapa del lunes fue una de las más largas en la edición de este año, pero eso no molestó a nuestro escuadrón, quien debidamente tomó el frente del pelotón y redujo una parte significativa del tiempo de la ventaja de seis minutos de los fugitivos al momento de ingresar. Los últimos 50 kilómetros. Otra inyección de ritmo redujo aún más la brecha y provocó que cuatro de los cinco líderes regresaran antes de los 900 m Côte de Mutigny, una subida corta, desagradable y estrecha, con un promedio del 12,2%.

Ahí es donde Deceuninck, el piloto de Quick-Step de 27 años, lanzó una explosión explosiva tan pronto como Dries Devenyns terminó su trabajo principal en la cabeza del grupo y se alejó del grupo reducido, atrapando al último sobreviviente de la escapada. La cima de la colina y el poder de despejar el descenso, donde empujó su ventaja a 50 segundos. Los largos caminos no jugaron a su favor, pero Alaphilippe no se inmutó con esto y continuó presionando el pedal hacia la medalla, recorriendo un promedio de 47.2 km / h a través de los famosos viñedos del departamento de Marne.

Al llegar al último kilómetro, Julian poseía un margen de 20 segundos sobre los cazadores, lo que le resultó suficiente para alcanzar con éxito una tercera victoria en la carrera en el Tour de Francia y asegurar un hechizo en el maillot jaune, el sexto Deceuninck. - Piloto de Quick-Step desde 2003 para ponerse la famosa camiseta.

“El equipo me protegió durante todo el día y traté de ahorrar energía antes de los kilómetros finales. Luego, en el Mutigny, le pedí a Dries que aumentara el ritmo para poder afirmar la situación en la subida, antes de ir a toda gas y nunca mirar atrás. No planeaba ir solo, pero continué presionando y extendí mi ventaja hasta casi un minuto. Sabía el final, sabía que me convenía, pero siempre es difícil cumplir con las expectativas cuando eres el favorito ", dijo Julian después de convertirse en el 85º francés en usar la camiseta del líder. "Estoy sin palabras, estoy viviendo un sueño en este momento y todo lo que quiero hacer ahora es saborear este momento increíble junto con mi equipo".

No fue Elia Viviani, ni Fernando Gaviria ni Caleb Ewan, fue la escuela alemana con Pascal Ackermann como protagonista y quién como velocista de “repuesto” se llevó la segunda etapa del Giro de Italia 2019.

Pascal Ackermann (Bora-Hansgrohe) remató perfectamente el trabajo de su equipo para superar en un rápido fa Elia Viviani (Deceuninck-QuickStep) y Caleb Ewan (Lotto-Soudal).

Fue Ewan quien tuvo la mejor salida y buscó tener la victoria a su alcance, pero se desvaneció antes del final, lo que permitió a Ackermann y Viviani cruzar la línea antes que él.

Akermann, campeón alemán en ejercicio y otro iluste velocista teutón como Greiper, Kittel, Degenkolb llego como a la carrera rosa en sustitución del sprinter mas ganador de la temporada, Sam Bennett. El irlandés con seis victorias en la temporada tendrá el tour como objetivo y le dieron la responsabilidad al germano que no defraudo al cuerpo técnico.

En la escapada del día, inevitablemente condenada, había ocho ciclistas, cada uno con una razón diferente para estar allí. Giulio Ciccone (Trek-Segafredo) pensaba en el jersey azul como actual rey de las montañas gracias a ser el más rápido en la única subida del día de apertura.

Su motivación probablemente haya sido más puntos en esa competencia, que ganó, aunque su compañero Will Clarke también estuvo presente en el viaje, así que quién sabe cuáles fueron las instrucciones completas director técnico en la previa a la etapa.

La ventaja máxima de los fugados fue de 4:38 después de 20 km, pero pronto volvió a bajar por debajo de las 4:00 cuando los equipos de los velocistas hicieron su intención de atrapar a los fugitivos.

El líder de la carrera, Roglic, estuvo alerta y estaba con Dumoulin y Simon Yates en el grupo delantero, junto con varios de sus compañeros de equipo de Jumbo-Visma y Mitchelton-Scott.

El pelotón tuvo a los fugitivos a la vista por un tiempo, pero los dejó 10 segundos por ldelante durante varios kilómetros. Ciccone fue el primero en ser capturado con 7.4 km hasta la línea y el resto del día de la escapada se realizó unos 300 metros más tarde.

Bora-Hansgrohe continuó marcando el ritmo en la parte delantera del pelotón con los equipos de sprint y Clasificación General que compiten por el espacio en las carreteras italianas.

A medida que se formaban los trenes de salida, el inevitable grupo de sprint comenzó a tomar forma con más de cinco kilómetros por recorrer.

El Bora estuvo mejor acomodado, el Lotto Soudal hacia lo propio, mientras UAE Emiratos Unidos le costaba encontrar su espacio, al final el mejor equipo del día tuvo su premio.

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