La fuerza en el ciclismo (I)

  • Por  Adrián López TW: @adrian_lopezgar
  • Publicado en Bienestar

El término de fuerza en ciclismo, debe observarse desde el punto de vista fisiológico y de la física (mecánica).

Según la fisiología, podemos entender la fuerza como la capacidad de producir tensión que tiene el músculo para vencer determinada carga externa o el propio peso del cuerpo. Atendiendo a la física, entendemos el concepto de fuerza como todo agente capaz de modificar el estado de reposo o movimiento de los cuerpos, así como la forma de los materiales. La fuerza, es definida como el producto de la masa por la aceleración y se mide en Newton ( N= m.a ).

La fuerza muscular, es la capacidad física fundamental para el rendimiento en el ciclismo y el deporte en general, si bien es cierto que esta afirmación podría llevar a la confusión por ser el ciclismo un deporte de resistencia, la resistencia no es otra cosa que resistir ante una o la interacción de varias fuerzas. Cada pedalada del ciclista, es un valor de fuerza interna en relación a la carga o fuerzas externas ( desarrollo, % pendiente, velocidad y dirección del viento, peso del ciclista o el estado del asfalto, entre otras ), la interacción de todas estas fuerzas dará como resultado un valor de aceleración del ciclista.

El ciclista que gana una competición, es el ciclista que más fuerza absoluta o relativa a su peso ( dependiendo del % de pendiente ) ha aplicado en los pedales por unidad de tiempo en la parte final de la competición durante un tiempo determinado, que puede ir desde segundos hasta gran cantidad de minutos, lo que lleva al término de potencia, definida como P = F.V y que da como valor resultante el Vatio (w). Por lo tanto, para llegar a la mejora del rendimiento, se necesita más fuerza, si la fuerza o tensión intramuscular de las fibras musculares no aumenta (excluyendo la variable del peso del ciclista), no se puede aumentar el rendimiento en w y w/kg en los diferentes hitos fisiológicos, aunque se podría llegar a resistir más tiempo ante una misma carga por la mejora del metabolismo oxidativo.

Siendo el ciclismo un deporte de resistir ante determinadas fuerzas externas, el entrenamiento de esta cualidad es fundamental. Todos los entrenamientos sobre la bicicleta pueden producir adaptaciones sobre la fuerza muscular, pero son los entrenamientos en el gimnasio y los trabajos de fuerza específica sobre la bicicleta, los que más influencia tienen, al reclutar gran cantidad de fibras a elevada velocidad y producir un grado de tensión muy alto sobre ellas, claves del aumento de fuerza y adaptación neuromuscular. En el segundo artículo sobre la fuerza y el ciclismo, continuará el desglose de esta cualidad y su entrenamiento.

Contacto

Carta al editor