CICLISMO PARA EL PACIENTE CARDIOVASCULAR

  • Por  fundaciondelcorazon.com
  • Publicado en Bienestar

El ciclismo es un deporte cíclico (se repite la secuencia de movimiento) considerado según la clasificación de Mitchell de alto componente estático y dinámico. 

 

Sin embargo, aunque las exigencias a nivel competitivo son muy altas, podemos decir que a nivel de deporte-salud es uno de los más indicados siempre que se respeten ciertas premisas que más tarde comentaremos. Practicado con regularidad y a una intensidad adecuada, moviliza los músculos de las piernas, caderas y glúteos (al subir cuestas y pendientes también trabajan los de la parte superior del cuerpo), además actúa de forma positiva sobre los factores de riesgo. Sin embargo, cada paciente es diferente, de allí que hagamos las siguientes precisiones:

  • Los niveles en ciclistas amateur son muy dispares. No es infrecuente encontrarnos con ciclistas que entrenan a un alto nivel a pesar de no ser profesionales. El “pique” entre compañeros es bastante típico lo que aumenta el riesgo cardiovascular en determinados deportistas.
  • En muchas ocasiones se hacen salidas largas, de más de 2 horas, por lo que controlar los avituallamientos (hidratación, consecuencias del desgaste nutricional…) es importante.
  • Según el tipo de patología que presentes tu médico te indicará el tipo de ejercicio más apropiado. Explícale tu rutina con la bici y él intentará adaptarla a tu situación clínica actual.

Beneficios de la práctica de ejercicio físico en el paciente cardiovascular y consideraciones a tener en cuenta:

  • Al tratarse de un deporte cíclico el ciclismo no competitivo es un deporte perfecto para poder controlar la intensidad del mismo, por lo que es una buena alternativa para realizar ejercicio físico en caso de presentar algún tipo de patología cardiaca (por supuesto el visto bueno final te lo tendrá que dar tu médico dependiendo del problema que presentes).
  • Es responsabilidad de uno mismo la ruta programada por lo que podemos decidir cuánto tiempo durará y la dificultad de la misma. Si tienes algún problema en el corazón intenta evitar los “piques” con tus compañeros.
  • Podemos controlar la intensidad del entrenamiento tanto por datos de frecuencia cardiaca como por wattios. Para ello se deberá realizar una ergoespirometría (prueba de esfuerzo con consumo de gases) que nos facilitará las zonas “de seguridad” dependiendo de tu patología.
  • Recuerda que el ciclismo taquicardiza menos (menor frecuencia cardiaca en umbral aeróbico/anaeróbico) que la carrera o la natación, por lo que se deberán ajustar las zonas en caso de que la prueba de esfuerzo te la hayan hecho en un tapiz rodante (lo ideal es usar un cicloergómetro). En la prueba de esfuerzo para descartar problemas de salud es obligatoria la monitorización electrocardiográfica y por lo tanto la presencia de un médico.
  • Si practicas ciclismo de montaña hay que tener en cuenta que el propio terreno implica un mayor esfuerzo físico, así como pendientes y desniveles que requieren un esfuerzo corto pero más intenso. Por ello, según tu patología y recomendaciones realizadas por tu médico, igual debes evitar recorridos con excesivo desnivel y dificultades, realizando una ruta por pistas o caminos con mejor firme.
  • Una buena alternativa para comenzar después de que se te haya diagnosticado un problema en el corazón, sobre todo si se trata de un infarto o te acaban de realizar una cirugía cardiaca, es comenzar en un rodillo o una bici estática en casa, realizando una adecuada progresión, aumentando volumen y/o intensidad progresivamente, siempre con la supervisión de tu medico.
  • El ciclismo practicado de manera regular ayuda a controlar los factores de riesgo, como la hipertensión arterial, colesterol, diabetes y a mantener o incluso disminuir el peso corporal, así como a reducir el estrés.
  • Es un deporte con escaso impacto en las articulaciones, por lo que es también recomendado en ocasiones ante ciertos problemas articulares.

Riesgo de caídas y golpes:

  • Sobre todo en pacientes que estén anticoagulados o con medicación antiagregante hay que valorar el riesgo de accidente porque podrían provocar una hemorragia.
  • En el ciclismo el riesgo de caídas NO es bajo. Si hablamos de ciclismo en carretera debemos estar atentos de no incumplir las normas y por desgracia también se deberán tener los todos los sentidos puestos para intentar reaccionar (si da tiempo) en el caso de que un conductor no las cumpla. En montaña el desnivel o la variabilidad del terreno son causa frecuente de accidentes.

Precauciones a tener en cuenta en el paciente cardiológico:

  • Como hemos insistido en varias ocasiones, siempre consulta con tu médico para que te individualice la prescripción de ejercicio físico según tu estado de salud.
  • Cumple la estructura general de todo entrenamiento físico (ver nuestro apartado dirigido a ello).
  • Intenta llevar ropa técnica y no te olvides nunca del casco. El calzado específico en ciclismo (calas) mejorarán la eficiencia de la pedalada y evita dolores en el arco plantar, aunque es importante saber que si no estás acostumbrado puede facilitar las caídas, sobre todo al principio (cuidado si llevas medicación con anticoagulantes o antiagregantes). Si tienes problemas en la próstata puedes usar sillines específicos para que sea más confortable. Te recomendamos que uses cullots de ciclismo.
  • Mantén una buena hidratación y vigila la nutrición durante salidas largas.
  • Intenta no realizar comidas copiosas antes de los entrenamientos, dejando si es posible 2h o más entre la comida y el entrenamiento.
  • Intenta evitar las horas más calurosas y utiliza protección solar.
  • Cuida tu postura en la bici, que sea cómoda y relajada.
  • El tamaño del cuadro de la bici debe estar acorde con tu cuerpo; así como la posición del manillar y las potencias para evitar lesiones. La altura del sillín debe permitir que las rodillas queden un poco flexionadas cuando el pedal esté más cerca del suelo.
  • Cambia con frecuencia la posición de las manos y agarra el manillar con firmeza pero sin excesiva fuerza. Evita fijar en exceso los codos y dejar todo el peso de la parte superior del cuerpo sobre los brazos.
  • Si practicas ciclismo de montaña debes conocer los caminos y evitar aquellos que entrañen un mayor peligro o riesgo de lesiones serias en las caídas.
  • Si vas a salir solo avisa a algún familiar del recorrido que vas a realizar y la duración del mismo.
  • Respeta las normas de circulación, conduce a la velocidad más adecuada al terreno, tráfico y condiciones de cada momento.
Más en esta categoría: « La fuerza en el ciclismo (I)

Contacto

Carta al editor