David Gil

David Gil

El velocista francés Bryan Coquard será la punta de lanza que presente el B&B Hotels-Vital Concept en la salida de la 33ª edición de la Clásica de Almería, que se disputará el próximo día 16 de febrero y en cuya línea de meta, ubicada en su tradicional emplazamiento de Roquetas de Mar, Coquard será, sin duda, uno de los hombres a tener en cuenta para la disputa del previsible sprint final.

Será la tercera presencia del sprinter galo en la prueba almeriense. En 2016, vistiendo entonces los colores del Direct Energie, Coquard se metió de lleno en la batalla por el triunfo, pero se quedó a las puertas del podio al verse superado en la recta final por el australiano Leigh Howard, vencedor de aquella edición, y Alexey Tsatevich y Aleksejs Saramotins.

Con 44 victorias en su palmarés profesional, entre las que destacan, Coquard regresa a tierras almerienses después de dos años de ausencia habiendo llegado, a sus 27 años, a su plena madurez como velocista, como demuestran los ocho triunfos conseguidos en la temporada 2019, lo que la convierte en su segunda mejor campaña después de, precisamente, aquella de 2016 en la que llegó a la Clásica de Almería habiéndose llevado ya las dos primeras etapas y la clasificación por puntos de la Estrella de Bessèges (2.1).

Junto a su jefe de filas, B&B Hotels-Vital Concept viajará a Roquetas de Mar con un siete en el que brillan los hombres con más punta de velocidad del equipo. Así, el belga Jens Debusschere, que este año se estrena en el conjunto galo tras haber defendido nueve temporadas los intereses del Lotto-Soudal y un año los del desaparecido Katusha-Alpecin, será otro hombre muy a tener en cuenta de cara a ese sprint masivo con el que, tradicionalmente, se decide el nombre del vencedor de la clásica almeriense.

Con 15 triunfos en su haber, Debusschere no sólo es un buen sprinter, sino que ha demostrado, en más de una ocasión, su saber hacer en pruebas de un día, algo que le ha ayudado a conquistar, entre otras, pruebas como la Putte-Kapelen (en dos ocasiones), el GP de Valonia, el Campeonato de Flandes o la prestigiosa A Través de Flandes.

Jonas Van Genechten, ganador de la séptima etapa en la Vuelta a España de 2019, podría ser considerado como el primer gran refuerzo de lujo para el dúo de hombres más rápidos del equipo francés. El belga encabeza un tren completado por hombres de la talla de Johan Le Bon, Kris Boeckmans, Kévin Reza y Sebastian Schönberger, un hombre cuyas cualidades le hacen ideal para que el B&B Hotels-Vital Concept pueda controlar la carrera en la siempre complicada y ondulada primera parte de la misma.

Por su parte, Boeckmans, Campeón de Europa Sub-23 en 2009 y ganador en el pasado de pruebas del calibre de la Nokere Koerse (2015), Le Samyn (2015) o Schaal Sels (2009) podría ser, además, una buena baza si, como sucedió en 2019, la batalla se desata lejos de la línea de meta y deben entrar en juego hombres que, aunque con punta de velocidad, destaquen por su capacidad de resistencia como buenos clasicómanos.

B&B Hotels-Vital Concept para la Clásica de Almería 2020
Bryan Coquard (FRA)
Kris Boeckmans (BEL)
Jens Debusschere (BEL)
Johan Le Bon (FRA)
Kévin Reza (FRA)
Sebastian Schönberger (AUT)
Jonas Van Geneghten (BEL)

Vencedor de la XXXII Clásica de Almería, el alemán Pascal Ackermann volverá a tierras andaluzas al frente del Bora-hansgrohe con la intención de repetir el magnífico resultado conseguido el pasado año y que supuso el primero de sus 13 triunfos de 2019, que le colocaron como el segundo corredor (empatado con su compañero Sam Bennett y el ganador de la Vuelta a España, Primoz Roglič) más laureado del año sólo por detrás de Dylan Groenewegen, que sumó un total de 15 victorias.
El alemán, recuerda ahora que “la Clásica de Almería fue una de mis primeras carreras del año y fue genial poder comenzar así de bien la temporada. Las sensaciones fueron muy buenas y tengo un gran recuerdo de la carrera”.

Tras un día muy intenso en el que la batalla se desató desde los primeros kilómetros, convirtiendo la Clásica de Almería en una auténtica carrera de eliminación, Ackermann explica que “el sprint fue muy largo y competido, pero finalmente tuve las piernas para hacerme con el triunfo”.

Respecto a esa primera victoria obtenida en Roquetas de Mar, el corredor de Bora-hansgrohe considera que “siempre es bueno empezar el año con una victoria temprana. Durante el invierno, todo el mundo trabaja muy duro, pero no es hasta que llegas a las primeras carreras cuando puedes comprobar dónde estás en comparación con el resto de rivales. El primer triunfo siempre es un alivio. La presión se alivia y ya puedes ir paso a paso desde ahí”.

Por ello, su objetivo para la edición de 2020 de la Clásica de Almería no puede ser otro que repetir ese magnífico resultado del año pasado. “Por supuesto, vuelvo a la Clásica de Almería con la intención y el objetivo de repetir mi victoria de 2019”.

“Este año haré Giro y Vuelta”

La Clásica de Almería será, como ya sucedió en 2019, una de las primeras citas de gran nivel para el sprinter alemán, que ha confirmado que, tras conseguir en 2019 sus primeros triunfos en grandes vueltas (sumó dos etapas en el Giro de Italia), este año dará un nuevo paso en su desarrollo como ciclista.
“Este año volveré a estar en el Giro de Italia y debutaré en la Vuelta a España”, explica Pascal Ackermann. Para el velocista de Bora-hansgrohe “el objetivo es conseguir, al menos, una victoria en cada una de esas carreras”.

Tras obtener 13 triunfos el pasado curso, Ackermann es optimista de cara al futuro. Con 25 años (cumplirá 26 el día 17 de enero) asegura que “puedo sentir como me voy haciendo más y más fuerte cada temporada. Especialmente, en las carreras más duras o en las subidas sigo mejorando y progresando. Creo que esa es la clave: cuánto más fuerte estás, más veces te puedes meter en un sprint final y, por lo tanto, en la pelea por la victoria”.

“París-Niza será mi primer gran objetivo”

Tras la salida de Sam Bennett del equipo, el otro corredor de Bora-hansgrohe que alcanzó 13 triunfos (entre los dos sumaron más del 50% de las 47 victorias alcanzadas como grupo en 2019), Ackermann no se siente más presionado a la hora de conseguir buenos resultados.

“Yo sólo me fijo en mi mismo y mi objetivo no es otro que seguir mejorando como ciclista. No sólo el número de victorias es importante. También lo es en qué carreras consigues esos triunfos y cómo progresas como ciclista”, analiza el alemán.

El ganador de la Clásica de Almería de 2019 sabe que con Peter Sagan en el equipo lo tiene complicado para gozar de plena libertad en las clásicas de primavera, pero no renuncia a ser protagonista allá donde encuentre la oportunidad. “Como sprinter, siempre quieres ganar. Esta primavera quiero mejorar en las clásicas flamencas y debutaré en la Milán-Sanremo. En cualquier caso, mi objetivo principal en esta primera parte de la temporada será la París-Niza”.

Para tratar de repetir el gran papel realizado el pasado año en la Clásica de Almería, Bora-hansgrohe presentará un siete de garantías en la prueba andaluza. Junto a Ackermann, formarán Jean-Pierre Drucker, Felix Großschartner, Lennard Kämna, Lukas Pöstlberger, Andreas Schillinger y Rüdiger Selig.

Movistar Team comunica este lunes que Sofia Bertizzolo no podrá finalmente formar parte de su plantilla para la próxima temporada.

Anunciada inicialmente en el mes de agosto como una de las cuatro incorporaciones del conjunto femenino de Eusebio Unzué para 2020, la corredora italiana ha visto frustrado su pase al equipo ‘telefónico’ por limitaciones legales derivadas de su vínculo con la Polizia di Stato.

Las normas relativas a los conjuntos UCI femeninos del WorldTour, a cuyas plazas opta Movistar Team para 2020, impiden la coexistencia de dos contratos de trabajo, lo que en la práctica imposibilita que Bertizzolo pueda incorporarse el próximo 1 de enero. Después de explorar todas las opciones posibles y ante la imposibilidad de compaginar ambas situaciones, Movistar Team desea el mejor de los futuros a Sofia.

La plantilla de Movistar Team para 2020 permanece así por el momento con once corredoras: las incorporaciones de Katrine Aalerud, Jelena Eric y Barbara Guarischi y las ya presentes Aude Biannic, Alicia González, Sheyla Gutiérrez, Eider Merino, Lourdes Oyarbide, Paula Patiño, Gloria Rodríguez y Alba Teruel.

El Equipo Lizarte ha reclutado a Mateo González, ciclista soriano que debutó esta campaña en la categoría sub23 corriendo como independiente. Este rodador, curtido en un calendario internacional y versado en pista, se convierte en el octavo fichaje del conjunto navarro de cara a la temporada 2020 tras los juveniles Raúl García Pierna (Kometa - Fundación Contador), Dylan Westley (HMT Hospitals), Pablo Castrillo, Jon Gil, Mikel Retegi y Diego Uriarte (Lizarte - CC Ermitagaña) y el también sub23 de primer año Iván Cobo (Gomur).

A Mateo González (2000, El Royo) el ciclismo le viene en la sangre. "Mi padre trabaja como comisario antidopaje", explica. Ante la ausencia de estructuras de base en Soria, González se acostumbró pronto a "buscarse la vida". Compitió en las categorías inferiores del Club Ciclista Burgalés y, de cara a su etapa juvenil, estuvo en el Club Ciclista Burunda... y en Bélgica. "Viví en un piso con varios ciclistas estadounidenses que mi padre había conocido en el Mundial de Richmond. Gracias a eso he podido correr en Francia, Países Bajos, Suiza... y he aprendido inglés".

Tanto en juveniles como en sub23, Mateo González ha compaginado la carretera con la pista y la serendipia. "Siempre he sido aventurero y un poco inconsciente". El pasado invierno se plantó en el International Track Meeting de Gante en un viaje que incluyó Blablacar, avión, tren y hasta un trayecto por los suburbios de la ciudad belga montado en la bicicleta de pista. Sabiendo esto, no es extraño que, cuando la pasada temporada se quedó sin equipo para debutar como sub23, se sacara el carnet de conducir para poder ir y venir a las carreras del Torneo Euskaldun y el Torneo Lehendakari solo, por sus propios medios. "Decidí demostrar mi valía por mí mismo", explica. "Tengo la suerte de que mi familia me apoya muchísimo. Mi padre me daba todos los fines de semana 50€ para ayudarme con la gasolina".

"Y ahí que se venía, plantándose cada fin de semana en una esquina del País Vasco, demostrando que tenía ganas de correr y que es un ciclista diferente", explica Jon Armendariz, director del Equipo Lizarte. "No me fue mal", dice con modestia Mateo González. "En carreras como la Subida a Urraki pude demostrar que, aun yendo sin equipo, podía pasar las subidas entre los 20 mejores. Aparte, como he hecho mucha pista, tengo cierta punta de velocidad en los sprints reducidos como el Campeonato de Aragón, donde también me presenté e hice 2º. En el llano siento que también me manejo bien porque aprendí mucho en Bélgica". Tras una temporada compitiendo de negro en el calendario vasco, González se ha ganado vestir de 'rosa' en 2020.

El combinado nacional contará con un total de 27 ciclistas de las categorías junior, sub23 y élite. 12 hombres de categorías junior y Sub23, y 15 féminas para disputar las carreras de las categorías junior, sub23 y élite.

La Selección Élite femenina que ha convocado la seleccionadora nacional Gema Pascual estará compuesta por Lourdes Oyarbide, Sheyla Gutiérrez, Alba Teruel, Alicia González, Gloria Rodríguez y Ziortza Isasi. La escuadra nacional competirá el próximo día 10 de agosto desde las 13:00 h. en la prueba en línea, en la que tendrán que hacer frente a 10 vueltas sobre el circuito de 11,5 kilómetros diseñado por la organización hasta completar los 115 kilómetros de carrera.

Antes, participarán en la CRI élite femenina el jueves día 8 (10:45 h.) la murciana Gloria Rodríguez y otra buena rodadora como Lourdes Oyarbide, que afrontarán 22,4 kilómetros cronometrados.

En cuanto a la categoría Sub23, compondrán la escuadra rojigualda las ciclistas Enara López, Sandra Alonso, Eukene Larrarte, Yurani Blanco y Sara Martín. Estas dos últimas, además, tomarán la salida en la CRI del día 8 a las 09:00 horas, teniendo que exprimirse también sobre 22,4 km. La prueba en línea se celebrará el viernes a las 12:00 h. dando 8 vueltas al circuito para realizar un total de 92 kilómetros.

El equipo junior femenino, que disputará la prueba en línea el día 9 a las 09:00 h. sobre 69 km. lo integrarán Idoia Eraso, Evan Anguela, Irati Puigdefábregas y Naia Amondarain. Las ciclistas vascas Irati Puigdefábregas y Naia Amondarain serán las encargadas de competir en la CRI de 22,4 km.

Sub 23 masculino

Ramón González Arrieta, seleccionador nacional Sub23, ha convocado para la cita de Alkmaar un total de seis ciclistas: Xabier Mikel Azparren, Daniel Viejo, Xavi Cañellas, Francisco Galván, Jokin Aranburu y Manuel Peñalver. Los Sub23 tendrán que realizar 12 giros al circuito neerlandés, acumulando así un total de 138 kilómetros. La prueba en línea tendrá lugar el sábado 10 a las 09:00 h.

La CRI la realizará de 22,4 kilómetros del día 8 a las 12:45 horas la realizará el actual campeón de España sub23 de la modalidad, Xabier Mikel Azparren.

Junior masculino

El combinado junior masculino dirigido por Francisco Javier Cerezo viajará hasta tierras holandesas con seis corredores: Raúl García, Javier Serrano, Carlos Rodríguez, Juan Ayuso, Igor Arrieta e Iñaki Díaz. El potente equipo junior nacional disputará la prueba en línea de 115 kilómetros el viernes 9 a las 16:00 h.

La crono junior (22,4 km) la harán Carlos Rodríguez y el debutante y prometedor junior de primer año Juan Ayuso.

El combinado élite masculino no estará en la cita europea: “Nuestra gente está pensando en la Vuelta España, otros ciclistas en Vuelta Portugal, porque es muy interesante para ellos… otros vienen muy cansados del Tour, otros se encuentran ya preparando la Vuelta…”, ha señalado el seleccionador nacional Pascual Momparler. “Consideramos que lo mejor para todos es que los ciclistas cumplan con su calendario y que así también nosotros podamos tener gente más fresca de cara al Mundial”, ha declarado.

Al respecto de la participación en la CRI de un medallista europeo como Jonathan Castroviejo, el seleccionador ha comentado que “se habló con Castroviejo, que terminó el Tour muy cansado, y lo ideal es que descanse y prepare bien también un Mundial contra el crono que le viene muy bien por sus condiciones”, ha finalizado Momparler.

Agotado, superado por la emoción y en el séptimo cielo, así es como Julian Alaphilippe cruzó la línea de meta de la etapa 3 del Tour de Francia de 215 km de longitud, después de descorchar un tremendo ataque en la última escalada clasificada del día y mantener a los cazadores detrás en el balanceo. Terreno que lleva a Épernay, final de etapa por primera vez en 56 años.

La victoria, su undécima de una temporada estelar, que incluye triunfos también en Milano-Sanremo, Flèche Wallonne y Strade Bianche llevó a Alaphilippe a la camiseta amarilla, ya que se convirtió en el primer francés en vestir la prestigiosa prenda del año en que celebra un siglo. cerrando una brecha de cinco años, la más larga en la historia de la carrera sin un jinete en casa en el icónico jersey amarillo.

“Es una sensación increíble. Antes del Tour, soñaba con este escenario, tomar la victoria y el maillot amarillo aquí, así que estaba muy concentrado, aunque sabía que iba a ser difícil. Monté a todo gas y lo di todo, y tomar también el amarillo junto con esta victoria es definitivamente uno de los mejores momentos de mi carrera ", dijo Julian encantado después de ser felicitado por Deceuninck - Compañeros de equipo y personal de Quick-Step.

La etapa del lunes fue una de las más largas en la edición de este año, pero eso no molestó a nuestro escuadrón, quien debidamente tomó el frente del pelotón y redujo una parte significativa del tiempo de la ventaja de seis minutos de los fugitivos al momento de ingresar. Los últimos 50 kilómetros. Otra inyección de ritmo redujo aún más la brecha y provocó que cuatro de los cinco líderes regresaran antes de los 900 m Côte de Mutigny, una subida corta, desagradable y estrecha, con un promedio del 12,2%.

Ahí es donde Deceuninck, el piloto de Quick-Step de 27 años, lanzó una explosión explosiva tan pronto como Dries Devenyns terminó su trabajo principal en la cabeza del grupo y se alejó del grupo reducido, atrapando al último sobreviviente de la escapada. La cima de la colina y el poder de despejar el descenso, donde empujó su ventaja a 50 segundos. Los largos caminos no jugaron a su favor, pero Alaphilippe no se inmutó con esto y continuó presionando el pedal hacia la medalla, recorriendo un promedio de 47.2 km / h a través de los famosos viñedos del departamento de Marne.

Al llegar al último kilómetro, Julian poseía un margen de 20 segundos sobre los cazadores, lo que le resultó suficiente para alcanzar con éxito una tercera victoria en la carrera en el Tour de Francia y asegurar un hechizo en el maillot jaune, el sexto Deceuninck. - Piloto de Quick-Step desde 2003 para ponerse la famosa camiseta.

“El equipo me protegió durante todo el día y traté de ahorrar energía antes de los kilómetros finales. Luego, en el Mutigny, le pedí a Dries que aumentara el ritmo para poder afirmar la situación en la subida, antes de ir a toda gas y nunca mirar atrás. No planeaba ir solo, pero continué presionando y extendí mi ventaja hasta casi un minuto. Sabía el final, sabía que me convenía, pero siempre es difícil cumplir con las expectativas cuando eres el favorito ", dijo Julian después de convertirse en el 85º francés en usar la camiseta del líder. "Estoy sin palabras, estoy viviendo un sueño en este momento y todo lo que quiero hacer ahora es saborear este momento increíble junto con mi equipo".

No fue Elia Viviani, ni Fernando Gaviria ni Caleb Ewan, fue la escuela alemana con Pascal Ackermann como protagonista y quién como velocista de “repuesto” se llevó la segunda etapa del Giro de Italia 2019.

Pascal Ackermann (Bora-Hansgrohe) remató perfectamente el trabajo de su equipo para superar en un rápido fa Elia Viviani (Deceuninck-QuickStep) y Caleb Ewan (Lotto-Soudal).

Fue Ewan quien tuvo la mejor salida y buscó tener la victoria a su alcance, pero se desvaneció antes del final, lo que permitió a Ackermann y Viviani cruzar la línea antes que él.

Akermann, campeón alemán en ejercicio y otro iluste velocista teutón como Greiper, Kittel, Degenkolb llego como a la carrera rosa en sustitución del sprinter mas ganador de la temporada, Sam Bennett. El irlandés con seis victorias en la temporada tendrá el tour como objetivo y le dieron la responsabilidad al germano que no defraudo al cuerpo técnico.

En la escapada del día, inevitablemente condenada, había ocho ciclistas, cada uno con una razón diferente para estar allí. Giulio Ciccone (Trek-Segafredo) pensaba en el jersey azul como actual rey de las montañas gracias a ser el más rápido en la única subida del día de apertura.

Su motivación probablemente haya sido más puntos en esa competencia, que ganó, aunque su compañero Will Clarke también estuvo presente en el viaje, así que quién sabe cuáles fueron las instrucciones completas director técnico en la previa a la etapa.

La ventaja máxima de los fugados fue de 4:38 después de 20 km, pero pronto volvió a bajar por debajo de las 4:00 cuando los equipos de los velocistas hicieron su intención de atrapar a los fugitivos.

El líder de la carrera, Roglic, estuvo alerta y estaba con Dumoulin y Simon Yates en el grupo delantero, junto con varios de sus compañeros de equipo de Jumbo-Visma y Mitchelton-Scott.

El pelotón tuvo a los fugitivos a la vista por un tiempo, pero los dejó 10 segundos por ldelante durante varios kilómetros. Ciccone fue el primero en ser capturado con 7.4 km hasta la línea y el resto del día de la escapada se realizó unos 300 metros más tarde.

Bora-Hansgrohe continuó marcando el ritmo en la parte delantera del pelotón con los equipos de sprint y Clasificación General que compiten por el espacio en las carreteras italianas.

A medida que se formaban los trenes de salida, el inevitable grupo de sprint comenzó a tomar forma con más de cinco kilómetros por recorrer.

El Bora estuvo mejor acomodado, el Lotto Soudal hacia lo propio, mientras UAE Emiratos Unidos le costaba encontrar su espacio, al final el mejor equipo del día tuvo su premio.

La Selección Española junior femenina de carretera competirá este próximo fin de semana en una de las rondas por etapas más prestigiosas a nivel mundial para ciclistas de este grupo de edad: La EPZ Omloop Van Borsele, perteneciente al calendario de la Copa de las Naciones de la UCI, que se desarrollará entre el próximo viernes 26 de abril y el domingo 28.

Gema Pascual, la nueva seleccionadora nacional, efectuará su debut al frente del bloque femenino de carretera en la EPZ Omloop Van Borsele con un equipo formado por Carolina Esteban, Eva Anguela, Irati Puigdefabregas, Idoia Eraso y Sara Bonillo.

La prueba neerlandesa se desarrollará en la localidad de Borsele y sus alrededores, dentro de la Provincia de Zelanda, que se caracteriza por haber ganado al mar de forma artificial parte de su territorio y por ser una zona muy abierta, donde el aire siempre azota con fuerza. De cara a esta edición 2019 habrá que sumar un punto extra de dificultad, ya que además de la presencia de un incómodo viento las previsiones auguran lluvia durante las tres etapas.

La EPZ Omloop Van Borsele arrancará con una prueba contrarreloj de 14,2 kilómetros que bien podría establecer unas diferencias decisivas, pues las dos etapas restantes, las del sábado y domingo, que contarán con 72 y 80 km respectivamente, no presentan grandes desniveles. Una buena colocación en las dos etapas en línea del fin de semana será el factor clave que permita evitar cortes debido al viento, la lluvia o las dificultades del circuito.

Alejandro Valverde ha escrito hoy en Innsbruck páginas doradas en la historia del ciclismo al conseguir un maillot arcoíris perseguido por muchos años y anhelado no solo por el Bala, sino por una afición que soñaba con el título de unos de los corredores más queridos y admirados del mundo.

Los errores tácticos tantas veces criticados en la selección fueron cosa del pasado en Austria, Miguez ya había adelantado que tenía a la mejor selección desde que es el director técnico, desde la concentración veía un gran ambiente y aunque fue cauto no olvidaba que estaba ante una gran oportunidad.

Valverde pletórico prácticamente toda la temporada, estaba tranquilo antes de la carrera y eso no cambio durante la misma, arropado por la selección, todos atentos, todos defendiendo con los dientes a su líder, como Fraile negándole un relevo a Van Avermaet o un De la Cruz cerrando la brecha ante los múltiples ataques del equipo italiano.

Francia jugó a ganador y Bardet visiblemente frustrado por tenerse que conformar con la medalla de plata no tiene nada que reprocharse, él y su selección hicieron los deberes. Simplemente tuvieron al frente a un conjunto sin fisuras liderados por un corredor de 38 años de edad y que con ya seis medallas mundialistas en su cosecha, venía por el oro. Lo consiguió y alargo su leyenda.

Bardet podrá contar en unos años que compartió podio con el máximo ganador de medallas en campeonatos mundiales, lo mismo que un valiente Michael Woods que sin el palmarés de sus rivales en el embalaje decisivo le deja una medalla de bronce a Canadá.
Las lagrimas de Valverde después de la meta, eran imitadas por todo aquel que miraba la TV, la felicidad correteaba en las redes sociales. Sus rivales de antes lo aplaudían, sus colegas de hoy lo felicitaban. El ciclismo premio a uno de sus hijos ilustres.


Gracias por tanto Alejandro.

El velocista colombiano del Quick-Step Floors se convirtió en el primer ciclista en 14 años en obtener una victoria en su primera aparición en Grande Boucle.

La ansiedad antes del debut en la carrera más importante del mundo, los focos de la prensa o el alto nivel de los rivales no evitaron que Fernando Gaviria dejará una marca indeleble en el 105 ° Tour de Francia, quien con un sprint perfecto se impuso en la primera etapa Fontenay-la-Comte vistiéndose de líder en el estreno, algo que no sucedía desde el 2004 cuando lo consiguiera Fabián Cancellara.

"Es un día increíble para mí y para nuestro equipo. Estábamos preparados para disputar el esprint y poder vivir estos momentos. Llevar el maillot amarillo es algo con lo que sueñan todos los ciclistas". Señalo el “Misil” a la prensa

La cruz del día la tuvo Nairo Quintana quien sufrió un pinchazo en el peor momento y perdió 1´15´´ con respecto a su compatriota, pero sobre todo con rivales directos como Vicenzo Nibali, Romain Bardet y Tom Dumoulin. Sus compañeros de equipo Alejandro Valverde y Mikel Landa terminaron también en el grupo puntero. Chris Froome, Adam Yates y Richie Porte quedaron cortados en una caída y cedieron 51 segundos.

“He pillado un bordillo a poco de alcanzar los últimos tres kilómetros, pero tenía las dos ruedas rotas y era imposible seguir corriendo de ese modo, tenía que parar. Por desgracia, así son las cosas; no nos queda otra que seguir hacia adelante” explicó Nairo Quintana

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